Cuando alguien nos recomienda personalmente el sabor de un helado, que vayamos a ver una película o que probemos un producto concreto, nuestro cerebro lo decodifica como un aval de confianza y este aval va directamente ligado a la relación que poseemos con el avalista según su relación con la recomendación.
La recomendación personal es una potente herramienta de marketing que llevamos mucho tiempo utilizando en publicidad y que denominados anuncios o spots testimoniales.
Hay muchos ejemplos de testimoniales, pos ejemplo, todo anuncio donde sale un famoso o un señor vestido de médico (por ejemplo) es del tipo testimonial y se fundamentan en que la familiaridad que sentimos hacia el famoso, se convierta en el aval de confianza que necesita el Spot para potenciar su credibilidad.
Así podremos ver (entre otros) a Manolo Escobar (que ha padecido alguna dolencia cardíaca) recomendándonos el consumo de un yogurt que nos ayudará a reducir el colesterol en nuestro organismo.
